Oct
23
Por: Macleta | 3 Comentarios

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Por Macleta Elba (Elba Lizama)

Es fantástico poder ver cómo la comunidad se agrupa en torno a un encuentro ciudadano como éste, el “Enchúlame Macleta�, realizado en Plaza Ñuñoa, el sábado 23 de septiembre de 2006. La gente tenía ganas de participar, de expresar opiniones, de apoyar la causa y al surgir una iniciativa estructurada, como ésta, donde sólo hay que presentarse con bicicleta en mano, la reacción es explosiva. Toda esa energía positiva que escasea en estos tiempos, ese empuje ciudadano dormido que se ve sólo ocasionalmente en los noticieros, aflora en situaciones como éstas, y nada menos que en la comuna que más valora la calidad de vida.

Las mujeres ciclistas, se sorprenden al saber que no son las únicas que aman la bicicleta por sobre todos los medios de transporte, que no son las únicas que se sienten desprotegidas al pedalear, que son las únicas que no tienen quien las acompañe en sus traslados o paseos, entre otras cosas. Y ¡se alegran con razón! porque vislumbran, como nosotras, un movimiento incipiente que toma estas ideas y las expone, las revuelve, las cuestiona…por ahora. Hay muchas preguntas que responder, muchas direcciones que anotar, muchas sensaciones e ideas que flotan en el aire y que se encuentran en ese instante, al dar un empujoncito poniendo sólo un contexto propicio, durante una sola tarde, unas pocas pero locas.

Además del intercambio de experiencias comunes, se parte de la premisa de entregar recursos y conocimientos, para que estas mujeres ciclistas puedan ser más autónomas, aprendiendo mantención básica de su bicicleta, teniendo acceso a conocer rutas con distintos niveles de complejidad (según la osadía de cada una), etc. Dejando siempre en claro que el conocimiento se construye en base a la experiencia y la intuición, dando la posibilidad de compartir de forma horizontal, haciéndonos cargo todas las participantes (y ellos también) de enriquecer el tema, no esperando que surja sólo de las organizadoras. Fue así como nos encontramos con varias macletas que nos aportaron sus interesantes puntos de vista desde su etapa de vida, desde su profesión, desde su pensar y su vivencia, siendo todos estos parte de una misma idea con variaciones insospechadas.

La sensación al final del día es indescriptible, mezcla de cansancio y de satisfacción por el trabajo bien hecho, de haber absorbido una amplia gama de experiencias con un potencial enorme que tarde o temprano se reflejará en las calles, y a juzgar por la velocidad que lleva, más temprano que tarde.